La victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos no es únicamente la evidencia de un importante avance en la historia de ese país, sino que también podría convertirse en una corriente de aire fresco en la política mundial.
El liderazgo de Barack Obama es parte de una larga tradición progresista dentro de la sociedad estadounidense, vinculada con valores sobre los cuales fue construido un país que se concibe a sí mismo como un proyecto de hombres libres en búsqueda de la realización plena de la libertad humana. Estados Unidos es un experimento civilizatorio de la humanidad.
Estamos viendo el triunfo de aquellos valores y luchas que nos hacen admirar a Estados Unidos, a un país compasivo y progresista, liberal y modernizador, en el que creyeron y por el que lucharon Franklin Delano Roosevelt, John Fitzgerald Kennedy, Bobby Kennedy, Martin Luther King Jr., etc.
Actualizar y proyectar el legado progresista, fundamentalmente vinculado con corrientes del Partido Demócrata, será la gran responsabilidad histórica de Obama, contribuyendo con la transformación que la comunidad mundial necesita darse. Levantar el prestigio de los Estados Unidos ante la comunidad global para poder volver a ejercer un liderazgo constructivo es parte fundamental del reto del nuevo Presidente.
Asimismo hemos visto la derrota de los neoconservadores frente al avance liberal progresista de los demócratas. El desastroso gobierno de George Bush deja un paisaje de ruina económica, aislamiento internacional y retroceso social. La agenda neocons y la alianza que la sostenía yacen derrotadas en el campo electoral, pero se encuentran presentes en el seno de una parte importante de la sociedad estadounidense. Al Estados Unidos progresista y liberal se opone un proyecto conservador y puritano.
Las elecciones parlamentarias para la Asamblea Nacional del 26 de septiembre de 2010 pueden constituir un parte aguas histórico en Venezuela, la confrontación paradigmática entre el proyecto de la modernidad democrática y el atraso autoritario y personalista, entre la libertad y la sumisión pueden encontrar en esa fecha un momento definitorio. Cada vez es más clara la dirección hacia donde apunta el modelo gubernamental, que nos hace pasar a través de un sistema autoritario a la constitución de un proyecto de marcado carácter totalitario, que se expresa por completo en el Proyecto nacional Simón Bolívar, que implica la destrucción de la autonomía humana en la sociedad, la construcción de un sistema de opresión, sumisión y control social. Lo que fue rechazado por la sociedad en 2007 está siendo desarrollado desde un gobierno desinstitucionalizador, personalista y centralizador. El retroceso en materia de servicios públicos básicos, como lo son el agua y la electricidad, la destrucción d...
Comentarios
Te reitero mis felicitaciones y te deseo el mayor de los exitos en todo lo que hagas.
Que Dios te bendiga.
JCP