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Mostrando las entradas etiquetadas como colas

Tic-tac-tic-CLAP: los Juegos del Hambre de Venezuela

Discriminar el hambre y la escasez Nada de esto es una sorpresa sino la consecuencia de la destrucción. Hemos pasado del desabastecimiento a la escasez. El fantasma del hambre cubre con su sombra a Venezuela entera. Con el hambre llega la desesperación, el abuso, la indignación y la protesta. El gobierno tendrá que aprender por la mala que con el hambre de la gente no se juega. La semana pasada llegó la legítima indignación pública a unas pocas cuadras del Palacio de Miraflores. Hombres y mujeres hambrientos protestaron en la Avenida Urdaneta y en la Avenida Fuerzas Armadas, mientras elementos de los colectivos atacaban a los periodistas que pretendían dar la noticia. El reloj está corriendo, tic-tac-tic-tac, y la explosión ahora ocurre a diario, en los sectores populares, en todo el país. Desplazar el conflicto no evitará el estallido, lo colocará en las bases de un edificio que se desploma ladrillo a ladrillo. Las colas del hambre Indignados y hambrientos en...

Las colas de nuestros tormentos…, y el sistema que las genera

Caracas, 2015 Las últimas luces del sol caen sobre la ciudad, algunos charcos quedan en las calles reflejando los naranjas y rosas del atardecer. La lluvia pasó por aquí hace rato, una multitud se arremolina, una nueva cola se deja entrever, magnética, seductora. Unos detrás de otros, cada quien con sus vivencias, con sus necesidades, con sus historias, largas filas se acumulan, doñas de la juventud prolongada, jóvenes avejentados, hombres maduros, algunos desempleados, otros escapados de su casa, muchos revendedores esperando su oportunidad, algunos oportunistas desubicados, algún carterista buscando una víctima inocente, muchas madres preocupadas, hijos buscando la medicina de sus madres y padres. La escena se repite desde la puerta de supermercados y abastos, en farmacias y hasta en bombas de gasolina, filas que salen a la calle, colas que le dan la vuelta a la cuadra. En la esquina alguien pregunta, “¿para qué es esta cola?” Una señora que con una bolsa lleva dos horas ...